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Sesión formativa "Desmontando falsas creencias y mitos en los vientres de alquiler"

12/03/2018

Contenido:
La violencia ejercida contra las mujeres sigue siendo por desgracia uno de los problemas mundiales de mayor escala. Según la OMS se trata de un problema de salud global de proporciones epidémicas, un problema de salud pública que afecta a más de un tercio de todas las mujeres a nivel mundial. Este mismo informe concluye que cerca del 35% de todas las mujeres experimentaran situaciones de violencia en la pareja o fuera de ella en algún momento de sus vidas, el 38% de los asesinatos de mujeres en el mundo son casos de violencia machista. Y esto son solo estimaciones de la realidad, ya que la violencia ejercida contra las mujeres sigue estando naturalizada y justificada. Por lo que en muchos casos queda invisibilizada (OMS, 2013)
Son millones las mujeres que sufren la violencia y el terror en silencio, muchas de ellas secuestradas -como ocurre con las mujeres capturadas por las mafias para prostituirlas, bien mediante el alquiler de vientres o la explotación sexual- y de las cuales conocemos aun poco, también los asesinatos de estas mujeres no están tipificados como asesinatos machistas, por lo que perdemos el rastro. Nadie sabe aun en nuestro país cuantas mujeres se suicidan como consecuencia de los malos tratos. Nadie aun tiene idea de las mujeres que fallecen como consecuencia de las enfermedades y lesiones que provoca esta violencia atroz, concluimos pues que la información que tenemos sobre la violencia contra las mujeres es escasa y fragmentaria(Varela, 2017). Así como la atención a esta lacra social por parte de los gobiernos sigue siendo insuficiente y precaria.
Aquí nos vamos a centrar en un tipo de violencia contra las mujeres: la explotación reproductiva y sexual que se dan en los vientres de alquiler y la prostitución. Dos caras de la misma moneda: el sistema patriarcal.

Los vientres de alquiler
Son un tipo de explotación reproductiva, un negocio de compra venta de bebes, donde las mujeres son reducidas a fábricas y los niños a productos. La mayoría de las mujeres que alquilan sus vientres son pobres o han sido capturadas por las mafias. En España está aumentando el número de familias que compran bebes gestados por mujeres pobres de otros países como Ucrania, Rusia, Grecia o la India donde si está permitido el alquiler de vientres. Los vientres de alquiler suponen un delito de trata de seres humanos y así lo recoge la actual legislación española (Ley 14/2006 de 26 de mayo sobre técnicas de reproducción asistida LTRHA). Estamos ante otra forma más de explotación y cosificación de las mujeres, para satisfacer los deseos de paternidad/maternidad de familias adineradas, anteponiendo estos a los DDHH. A pesar de suponer un delito, hay un importante sector de la sociedad que reclama su legalización, porque consideran que la maternidad/paternidad es un derecho.

Pueden inscribirse a través del siguiente enlace.